Sorprende lo que no se espera [504]
sorprender.
(De sor-, y prender).
1. tr. Coger desprevenido.
2. tr. Conmover, suspender o maravillar con algo imprevisto, raro o incomprensible. U. t. c. prnl.
Dice el budismo que no se debe esperar nada de nadie ni de nada porque así se crean expectativas que si no se cumplen puede llegar a afectarte negativamente y eso puede provocar consecuencias negativas en el futuro. Y cada vez estoy más seguro de ello. Si tú esperas mucho de algo o alguien y no se llega a cumplir esa meta te sentirás decepcionado (e incluso puedes llegar a evitar esa situación o persona más adelante sólo por ese algo concreto). En cambio, si no has puesto ningún límite es muy fácil superar las expectativas y entonces te puedes sentir soprendido, agradecido y feliz. Y eso te llena.
He conseguido encontrar un ejemplo bastante claro para demostrar todo esto. ¿No hace más ilusión que alguien te regale algo un día cualquiera que el día de tu cumpleaños? ¿Por qué? Porque no te lo esperabas… Por el contrario, los regalos el día de tu cumpleaños parece algo obligatorio, establecido y previsible. Pero si crees que uno de esos regalos no está a la altura con la relación que tienes con esa persona o, más aún, alguien que tú esperabas que te regalara algo no lo hace, te sentirás decepcionado y dolido. ¿Por qué? Porque tú has decidido por ti mismo esperar un algo de ese alguien… Si no es por ningún motivo obvio, seguramente es que podrías haber hecho algo más por esa persona… porque está claro que si has hecho todo lo que estaba en tus manos (o incluso más) habrás sido recompensado.
Un ejemplo general y otro más práctico y cercano: pongamos que anoche estuve a punto de quedarme en casa porque no había ningún plan, excepto el de ir con el grupo de amigos de un amigo a sitios que de normal, con mis amigos, ya me aburren. Pero quedarme en casa otra noche más habría sido mortal de necesidad así que me atreví sin esperar demasiado. El resultado final es que volví a casa cuando ya era de día, conocí gente simpática e interesante y estuve en lugares en los que no había estado nunca (quizás no vuelva por mí mismo pero para la situación eran perfectos). Algo que me hubiera perdido inconscientemente estando en casa.
Pues eso era…



Pa que luego digas… enfin, tenemos que hablar. Eso.
Comentado por mark — 10|08|05 — 1:30 pm