
(R)
1.- La Revolución te invade en mayores o menores dosis y en cualquier momento.
(E)
2.- Ser activamente activo. La Revolución descansa pero nunca está cansada, siempre quiere más. Tender al máximo del porcentaje total, a pesar de cualquier tipo de circunstancia.
(V)
3.- No existen los intentos en vano ni los momentos o actos vacíos. Si pudieran parecerlo, siempre habrán sido intencionados o merecidos.
(O)
4.- La Revolución no entiende de soportes, métodos, teorías o conversaciones.
(L)
5.- La Revolución está en continua evolución por lo que se acepta cualquier cambio por poco o muy significativo que sea, siempre que respete este decálogo.
(U)
6.- La Revolución no se impone. Hay que saber cómo, cuándo y con quién compartirla.
(C)
7.- No habrá compañero revolucionario mejor que el propio fundador. La calidad de la compañía siempre será proporcional al compartimento de sus preceptos.
(I)
8.- Existen tantas revoluciones como formas de entender esta misma.
(Ó)
9.- Respeto e interés por las demás revoluciones.
(N)
10.- Nada es obligatorio excepto el cumplimiento de este decálogo.