El suspiro del moro · 691

Fueron los Reyes Católicos quienes pusieron punto y final a la dominación musulmana en la Península Ibérica. Granada fue la última y una de sus mejores representaciones, pero el 2 de enero de 1492 el rey Boabdil fue desterrado y a cambio se le concedió un pequeño terreno en las áridas Alpujarras, donde aguantaría durante unos pocos años.
Granada nunca olvidaría su legado musulmán pero así comenzó su historia actual. Quizás Boabdil se despreocupó demasiado de la defensa de su paradisíaca ciudad y se despistó con otros menesteres más terrenales. De camino a su destierro, apenado y ya desde la distante colina actualmente conocida como El Suspiro del Moro, echó la vista atrás y rompió a llorar.

Fue su madre quien le dijo:
“Llora como mujer lo que no has sabido defender como hombre…”


