Cambio, transición o regreso a los orígenes · 683
Creo que hay pocos momentos clave en la vida del hombre occidental contemporáneo pero, sin duda, yo debo estar en una de esas etapas que marcan un antes y un después y todo esto va demasiado rápido como para entender lo que está ocurriendo.
Me siento joven, frente a todo mi futuro y destinos varios. Con múltiples posibilidades entre las que poder elegir, pero sin que ninguna esté lo suficientemente clara y definida como para decantarme por ella y sentirme seguro o, al menos, tranquilo.
Quizás sea esa transición lógica entre el mundo de colores saturados de Nunca Jamás y los tonos grises, apagados y oscuros que la falta de luz en el metro y las telas de los uniformes ambientan en la vida diaria de la mayoría. Pero no me siento en esa transición porque no quiero estar en ella y, ni mucho menos, fomentar que así sea. Quizás no haya más remedio que cambiar y asumir lo que viene de ahora en adelante. Quizás ese cambio no tenga que ser tan radical… porque al fin y al cabo estamos hablando de pasar de los cimientos y cierto grado estructural a ir más allá y empezar a cerrar espacios. La pregunta es cómo hacerlo; sin olvidar, repito, que los cimientos están ahí y no se pueden tocar.
¿Existe un Nunca Jamás con tonos grises…?


