Cómo decir sayonara sin que duela · 601
Después de dar de baja la luz, gas y demás y haberse desecho de los muebles de la casa y que el casero haya venido a hacer la última revisión para devolverme el depósito que le pagué al entrar a vivir en la habitación… he bajado las escaleras de la casa y me he dirigido a Shinjuku. Muy consciente de que era mi último paseo hasta Shinjuku así que en cuanto dado tres pasos he empezado a verlo todo borroso porque los ojos se me han empezado a humedecer… En pocos segundos el nudo de la garganta no lo podía eliminar por mucho que tragara saliva… Nostalgia en estado puro… en estado extremo. Nunca había tenido un sentimiento tan fuerte causado por algo tan abstracto.
Shinjuku era más diferente que nunca… Shinjuku siempre lleno de vida pero esta vez más triste que nunca o al menos así lo veían mis ojos… Y es por pensar en que todo seguirá a pesar de mi ausencia. Y no es envidia. Y no es impotencia. Sólo nostalgia… nostalgia quizás. Nostalgia prematura pero nostalgia. Nostalgia… nostalgia del país que me ha acogido prácticamente un año entero… nostalgia… nostalgia del que ha sido el mejor año de mi vida.

Shinjuku, Tokyo, Japón…


