Bluag » 2006 » Abril » 01
∞ SORTIE UNIQUEMENT ∞

01|04|06

De vuelta y vuelta · 567

Categoría: - Tokyo, China, General, Japón, Personal, Viajes — Bluag — 12:06 am

     Ya estoy en Tokyo. Esta madrugada paseaba por las exageradamente mestizas calles de Honk Kong y en unas horas he llegado a mis correspondientes metros cuadrados de tatami de esta otra gran megalópolis asiática.
     Creo que en total han sido 24 días en China. Una experiencia que no puede ser menos que interesante ni más que lo que no se puede explicar. Ha sido mucho tiempo de aquí para allá. Miles de kilometros recorridos (alrededor de unos 10.000 kilómetros…), cientos de personas conocidas y decenas de recuerdos al día para guardar. En China he encontrado varias de las cosas que más me han impactado en mi vida. Una sensación parecida a la que se siente frente a las pirámides de Egipto es la que te cautiva cuando escalas hacia arriba y también hacia abajo la Gran Muralla o cuando intentas no sentirte observado frente a mil y uno de los soldados que, aunque hechos de terracota, te intimidan con sus mil y una miradas distintas. O las montañas al sur que han sido erosionadas en mayor o menor medida durante siglos y siglos para dejarte pasear o navegar entre ellas como si se tratara de grandes dinosaurios que parecen impasibles a tu paso. O esas otras enormes montañas que sabes que no son tan especiales por parecer que sujetan el cielo sino porque durante siglos han sido consideradas como sagradas y por nacer o morir en tierras tibetanas. O incluso lo que parece incompatible y combina lo más tradicional, clásico e incluso arcaico con lo que no se ve ni en esos países que tanto alardean de luces y sonidos. Shanghai debe ser una de las ciudades más futuristas del mundo, Pekín de las más contradictorias, Macau de las que más confunden y Honk Kong… a Honk Kong le queda pequeña la etiqueta de ciudad.
     Y todo eso está en China. Y ya queda atrás en mi camino pero seguro que algún día vuelve a aparecer frente a mí (o mejor dicho a la inversa) y para entonces todo tendrá otra connotación aún más interesante.
     Hasta entonces, disfruto de mi orgullo de poder sentirme toquiota y de haber alcanzado una sensación de arropamiento en un lugar tan lejano a todo lo que me debería resultar cercano. Ya me queda demasiado poco tiempo como para no pensar en la próxima oportunidad que pudiera aprovechar para volver…

Capítulos y más capítulos sin final…