Lo que cambia a partir de ahora · 565
Ya estoy viviendo en mi nueva habitación japonesa. No se puede llamar casa porque debe medir unos 10 metros cuadrados incluyendo la cocina y el armario (que ocupará un 10% de la habitación). El baño está en el pasillo y lo comparto con 5 japoneses más. La ducha… la ducha está tan fuera que no está en la casa. Tengo que ir todos los días a un baño público (o sento) como harían antaño los habitantes de la
isla.
La habitación estaba totalmente vacía pero ahora parece una casa de verdad a base de lo que he ido consiguiendo gratuitamente o en las tiendas de 100 yenes. En apenas unas horas esto ya tiene hasta adornos. Tuve que llamar a la compañía de luz y de gas para cambiar el nombre y para concertar cita con el inspector de gas, quien vino y abrió las tuberías. Y todo eso con mi japonés… Y ahora me siento realizado y mucho más integrado en este país por haber conseguido todo esto, por vivir en 10 metros cuadrados y por estar mucho más tiempo a solas. Aunque en realidad hasta mediados de abril no voy a vivir en condiciones normales puesto que el próximo viernes me voy a Nagasaki para hacer un homestay de tres días, volveré a Tokyo para irme a China todo lo que quede del mes de marzo y volveré a Japón para recoger a mis padres y vivir con ellos aquí hasta el 24 de abril. Hasta entonces no habre vivido solo en esta habitación más de 10 días.
En cuento a Internet, ahora mismo estoy escribiendo a través de una conexión inalámbrica gratuita que detecta el ordenador. Pero no es oro todo lo que reluce ya que sólo tengo acceso al portal de la compañía que lo ofrece así que, una vez registrado, puedo usar su servicios de email, noticias y demás (en japonés, por supuesto). Así que la única ventaja que le veo a esto es la dirección de email que me proporcionan, que en el peor de los casos me mantiene comunicado desde casa. De hecho este post lo estoy escribiendo en casa, para mandármelo al email y pegarlo en el blog desde la sala de Internet de la universidad (que está abierta las 24 horas del día). Es lo mejor que se me ocurre ante la situación…
¿Me acoplaré a esta forma de vida…?


