30|04|05
En el último post comenté algunas de las cosas que han ocurrido en todo este tiempo que he estado ausente. Me da la sensación de que cuando no puedes escribir es cuando más tienes que contar… pero supongo que sólo será una sensación.
El caso es que han pasado muchas cosas que se quedarán en el tintero pero no quería dejar pasar una de ellas: la muerte de Joaquín Luqui. No es ninguna broma. Me siento obligado a dedicarle un post aunque sea tarde… si no mi conciencia no me dejaría en paz.
Un día me enteré de que había tenido un accidente y que estaba grave pero poco después lo que supe es que había fallecido. Nunca, por lo menos que yo recuerde, la muerte de una persona que no conocí en persona y que tampoco es que le haya seguido cada día de mi vida me ha afectado tanto. Tuve la sensación de que se iba una persona necesaria en el mundo. Alguien que aún tenía mucho que hacer. Una sensación muy extraña, como si no pudiera haber nadie que a partir de entonces cumpliera su papel.
Parece un tanto ridículo pero lo escribo totalmente en serio. Luqui era un profesional de la materia como pocos. Siempre he envidiado cómo disfrutaba con lo que hacía y eso se notaba en el resultado de su trabajo… Me acuerdo de cuando me duchaba los domingos por la noche, hace años. Le oía con su peculiar voz y su peculiar forma de hablar. Era la forma de dar por finalizada la semana. Si no le oía hablar sobre la música (en general, era de lo que hablaba) esa semana quedaría incompleta para siempre…
Un tanto peculiar pero muy grande…
28|04|05
Entre la versión anterior del bluag y esta tan colorista han pasado muchas cosas, como dije a mi vuelta. Muchos cambios en la empresa en la que trabajo, nuevos proyectos artísticos… incluso se murió el Papa y lo sustituyeron. Pero a pesar de todos estos cambios, los que me han influido más en mi vida personal son dos. El primero afecta más al tiempo pasado y es el pasar nuevamente al estado de “soltero”… Pero es pasado… En fin… Por otro lado, los efectos del segundo cambio se verán en el futuro. Y es que me voy a vivir desde septiembre de este mismo año hasta julio del siguiente a Japón. Cursaré mi próximo año de la carrera en la Universidad de Waseda, en Tokyo. Yo pedí la beca como quien pide la vez en la carnicería y, de un día para otro, me la dieron como… quien te da el pollo en la carnicería.
Así que dentro de unos meses estaré viviendo en el área más poblado del planeta (he descubierto que en lo que es Tokyo y alrededores vive más de la mitad de la población de España…). A penas sé japonés, mi inglés no sé hasta qué punto me será útil, no sé si tendré dinero suficiente como para sobrevivir decentemente… lo que sí que sé es que me apetece y lo necesito a partes iguales…
Hasta el momento por aquí estaré…
27|04|05
Hace tiempo que me di cuenta de que soy una persona muy nerviosa. Antes desayunaba todos lo días café y ahora si tomo un sorbo mi sistema nervioso intenta salirse de mi cuerpo. Me sienta muy mal. Pero he llegado a la conclusión de que lo que me afecta no es la cafeína si no el hecho de ser consciente de que estoy tomando cafeína. Me explico. No sé si será algo generalizado pero mi mente es tan retorcida que es capaz de conseguir que me duela la cabeza si teme que haya posibilidades de que me duela la cabeza, es capaz de agobiarse en una situación determinada si teme que esa situación podría llegar a colapsarla… Me sigo explicando. Mi sufrimiento termina siendo más psicológico que físico.
Pero no ocurre de forma aleatoria. Termina habiendo una serie de características que, reunidas en un momento, hacen que lo pase mal. Son las fobias. Nunca me creía capaz de ser victima de una fobia y ahora me estoy dando cuenta de que soy más débil de lo que pensaba. Creo que la mayor de todas es la iatrofobia, que consiste en tener miedo a los médicos.
Hoy he estado en un hospital porque han operado a un familiar y he tenido la misma sensación desagradable de siempre. Nadie va a un hospital por gusto. Es un edificio donde se va a pasarlo mal. Puede ser que se salven vidas o que se mejoren otras. Pero es la representación de dolor, la enfermedad, el sufrimiento… nadie va a un hospital por placer. Y entrar a un edificio así me bloquea la mente. Simplemente el olor ya es capaz de debilitarme, de que pasen por mi cabeza todos los pensamientos negativos que me puede inspirar un sitio así.
Esta es mi criptonita…
26|04|05
Qué dura es la vida universitaria… te piden más de un 8 de nota media para entrar en una carrera y después te dan dos horas para escribir un post de opinión de temática libre… Esto es lo que he escrito yo:
¡EL RESPIRO ES NUESTRO!
Muchos programas de la historia de la televisión española como las mamachicho, tómbola y muchos otros han invadido (casi literalmente) nuestros televisores y han dejado en la mente de la sociedad española una gran huella por su calidad. Sí, sí, por su calidad, por su pésima calidad. Son programas que han resistido en parrilla mucho más tiempo de lo que se merecían. Todos han seguido el mismo sistema: comienzan poco a poco y van cosiguiendo audiencia hasta el punto de que la crítica no puede soportar que un contenido tan malo sea visto por tanta gente. A partir de ahí el programa pasa de malo a peor (o de peor a pésimo o, incluso de pésimo a pesimísimo) ya que dejan más de lado aún la importancia de la calidad de los contenidos y se centran en llamar la atención. Llegados a este punto, la esperanza se pierde y ya pensamos que nadie será capaz de quitar esa basura de la parilla-contenedor y que la audiencia cada vez será más lela hasta llegar al punto de no tener ningún tipo de criterio.
Pues bien, todo este preámbulo me sirve para argumentar la alegría que me provoca una noticia: “Sardá abandona Crónicas Marcianas”. Después de 8 años de sufrimiento y pura basura en RGB, el programa más absurdo y vacío de la televisión parece llegar a su fin (por favor, por favor, por favor…). No más locas gritando frases superficiales, no más frikis enseñando su deformidades mentales, no más sexo gratuito… no más Sardá.
El motivo por el que lo deja es que dice que necesita un año sabático (yo le daría incluso dos… o tres). Mucho ha llovido (y ha sido una lluvia muy ácida) desde que el catalán organizara esos programas de debate en el que ya apuntaba maneras enfrentando a la gente para observar como se insultaban.
En fin, yo soy muy partidario de que le demos un respiro pero…: “Sarda, ¡el respiro es nuestro!“
24|04|05
Desde bien pequeño te pones a pensar sobre lo que serás de mayor (cualquier cosa es válida). Cuando creces un poco más empiezas a separar lo que te gustaría ser de lo que realmente deberías ser para sobre-vivir (lo de cantante, actor, escritor y astronauta pierden protagonismo frente a los abogados, doctores y demás títulos tradicionales). Finalmente, cuando ya terminas los estudios obligatorios y tienes que elegir en unos días algo que condicionará el resto de tu existencia, terminas escogiendo algo que no tiene por qué mantener la más mínima relación con cualquier cosa que se te haya pasado en todos los años que has estado meditándolo.
En mi caso, de pequeño quería ser veterinario (aunque tenía miedo a bastantes animales, pero me encantaban los documentales en los que aparecían). Más tarde quería ser escritor por eso de inventarme historias y tal. Después quise ser actor y hasta estuve varios años apuntado a diferentes grupos de teatro. La música terminaría conquistándome y quiser convertirme en un gran cantante-compositor. Cuando la cosa se puso seria pensé en hacerme notario… sé que no tiene nada que ver con… nada, pero me enteré que ganaban mucho dinero y hacían muy poco.
Cuando llegué a ese momento clave para el resto de mi vida, me di cuenta de que todo me llevaba al mismo lugar, el mundo del audiovisual. Así que cada vez intento involucrarme más en cualquier creación que conste de imagen y sonido… como el rodaje del videoclip en el que he participado esta mañana. Y, aunque haya dormido a penas 3 horas la noche anterior y que esté reventado o aunque los medios sean mínimos, sigue siendo igual de gratificante que una gran superproducción.
No siempre haces cosas que te gustarían repetir durante el resto de tu vida…
23|04|05
Soy consciente de que me marché sin decir nada… pero no fue voluntariamente. También soy consciente de que podía haber vuelto de otra manera y más brevemente… pero me gusta hacer las cosas bien.
Todo este tiempo ha supuesto una fuerte transición entre dos etapas muy diferentes de mi vida y, tras ella, paradójicamente (cuanto tiempo sin decir esta palabra), siento que he vuelto a un tipo de vida por el que ya pasé hace algún tiempo. Coincide que en ese momento empecé el bluag y, como no, si de hacer bien las cosas se trata, aquí estamos. Sinceramente, creo que necesitaba volver al bluag por mi propio bien…
Además tengo que contar muchas cosas (muchas de ellas bastante sorprendentes). Me picaba bastante el no poder contar ciertas cosas que han pasado en mi vida todo este tiempo de ausencia. Ahora recupero la oportunidad.
He vuelto y me quedo…
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